Mantillo o acolchado | ¿Qué es y para qué sirve?

El mantillo, también conocido como acolchado o mulching es un término aplicado tanto en jardinería como en agricultura. Se refiere a una capa de distintos materiales que se extiende sobre el suelo, para lograr diversos objetivos. Siendo el control del clima local y su impacto sobre las plantas, quizás el más importante.​

No dejes el suelo desnudo, cúbrelo con mantillo: paja, helecho, corteza de pino, puzolana, virutas de pizarra, etc. Las ventajas del acolchado son numerosas: nutre el suelo, mantiene la tierra fresca, permite reducir el riego, disminuye el desarrollo de las malas hierbas…

¿Dónde se puede aplicar el mulching?

El suelo desnudo es un estado anormal en la naturaleza. Para no dejarlo en esas condiciones, el jardinero recurre al acolchado. Esta es una técnica que consiste en cubrir la superficie con materiales orgánicos, minerales o plásticos para nutrirlo y/o protegerlo; los cuales se colocan en diversas zonas del jardín.

Materiales organicos para alimentar el suelo desnudo

Puedes aplicar esta técnica en cualquier lugar de tu propiedad: en el huerto, en el vergel, al pie de los setos jóvenes, de tus árboles y arbustos jóvenes, en los parterres de plantas perennes y anuales. También puedes acolchar las plantas en maceta y las jardineras.

Ventajas de aplicar la técnica del mantillo o mulching

Planta en mantillo

Los beneficios del acolchado son abundantes. Veamos algunos de ellos:

1- Limitar el riego

En el suelo desnudo, que ya hemos viste que no existe en estado natural, el fenómeno de la evaporación o pérdida de agua es tres veces más importante que en las zonas forestales. El fenómeno de la transpiración de la planta (segunda pérdida importante del vital líquido) también aumenta en verano, cuando suben las temperaturas, lo que calienta las raíces de las plantas.

El acolchado ayudará a absorber el agua y a mantener el suelo húmedo. Por lo tanto, se constituye en una opción viable y práctica para reducir los aportes de agua que le haces a tus plantas en esta época.

2- Evitar el deshierbe químico

El acolchado impide que la luz del sol llegue a la superficie del suelo. En consecuencia, contribuye a evitar que las malas hierbas germinen y se desarrollen. De ese modo, podrás reducir o eliminar el uso de herbicidas químicos.

3- Impedir el fenómeno de la compactación del suelo

El acolchado protege el suelo de los caprichos del clima y evita así el fenómeno de la compactación en los terrenos arcillosos. Así se impide la formación de una costra impermeable en la superficie que impediría la infiltración del agua en futuras lluvias o riegos.

4- Crear un hábitat para los insectos beneficiosos

Los materiales utilizados para preparar el mantillo, sirven de refugio durante el invierno a los insectos beneficiosos, que llegan atraídos por el néctar de las flores.

5- Mejorar la estructura del suelo

Al utilizar un mantillo orgánico que acabará descomponiéndose en humus, se enriquece el complejo arcilla-humus del suelo y se aumenta su fertilidad.

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6- Mantener limpias las frutas y verduras

El acolchado te permitirá mantener tus plantas fuera del contacto directo con el suelo. Así evitarás las salpicaduras y otras suciedades, conservando las hojas y troncos limpios.

7- Mejorar el crecimiento y la salud de tus plantas

El acolchado permite reducir el estrés de las plantas. De este modo, se actúa de forma preventiva para evitar cualquier problema de crecimiento o susceptibilidad a los ataques de los parásitos.

Además, dado que el agua transporta hongos que se encuentran en el suelo y que pueden ser perjudiciales para tus cultivos, el mantillo te permitirá evitar que dichas esporas se extiendan sobre las plantas.

8- Fomentar la vida microbiana del suelo

La superficie del suelo está sometida a cambios regulares de temperatura, humedad y concentración de compuestos orgánicos. Es importante mantener estos factores lo más constantes posible y en condiciones favorables al desarrollo de los microorganismos beneficiosos.

De hecho, son ellos los que harán que los nutrientes (de los fertilizantes y las enmiendas del suelo) estén disponibles a través de su trabajo de digestión. Este fenómeno se conoce como la mineralización de los suelos.

¿Qué materiales utilizar para el acolchado?

Jardin en mantilllo

Muchos materiales orgánicos o minerales (grava, residuos verdes de jardín, astillas de madera, etc.) pueden utilizarse como mantillo. En general, es preferible usar las fuentes locales. Existen varios tipos de acolchado:

Mantillo orgánico

Se compone de elementos vegetales, por lo que su degradación en humus es más o menos rápida. Esto dependerá, básicamente, de la concentración de lignina. Por ejemplo, los recortes de hierba pueden tardar unas semanas en degradarse en humus, mientras que a las virutas de madera el proceso le tomará años.

Los mantillos de larga duración, como las virutas de madera, la corteza de pino y los recortes de setos de árboles y arbustos, deben utilizarse principalmente para las plantas perennes. En este grupo encontramos ciertos árboles, arbustos y parterres.

Los mantillos de vida más corta, como los recortes de hierba, las hojas muertas, las pajas de cereales, etc., pueden utilizarse en todo tipo de plantas. Son de gran utilidad para aquella vegetación con un ciclo de vida corto, porque se incorporan rápidamente al suelo. Sé ingenioso:

  • Es fácil crear un mantillo original y natural guardando las cáscaras de las nueces, las avellanas y todos los frutos secos en general.
  • No utilices agujas de pino, hojas de arbustos de tipo perenne y cedros que son difíciles de degradar. Resérvalos para tus calzadas o caminos de jardín.
  • También hay que tener cuidado con la corteza de pino, que acidifica el suelo. Utilízala para los lechos de plantas de brezo.
  • Guarda algunos residuos de alimentos, como las conchas de ostras o mejillones, para un efecto marino garantizado.
  • Los abonos verdes también pueden utilizarse como mantillo.

Mantillo mineral

El acolchado mineral no es biodegradable y, por tanto, tiene una vida útil infinita en nuestra escala. Ayuda a calentar el suelo y es especialmente recomendable para las plantas amantes del calor, como los jardines de rocas. Por ejemplo:

  • Un mantillo comúnmente utilizado es la puzolana; se trata de una roca formada por proyecciones volcánicas, ricas en sílice. Tiene una estructura de panal y es un buen aislante térmico.
  • También se utilizan bolas de arcilla, pizarra triturada y restos de cerámica. Estos materiales pueden convertirse en verdaderos elementos decorativos en tu jardín.
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Mantillo de plástico o textil

Se aplica en láminas de plástico que se extienden sobre el suelo. Estas son más o menos biodegradables y algo antiestéticas. Las telas tejidas, el yute u otros materiales textiles también pueden utilizarse para retener eficazmente el suelo en las laderas o en las orillas de una masa de agua.

Cómo utilizar el mantillo

Recuerda que debes elegir el mantillo en función del tipo de planta y de la duración de la protección requerida. Unos sencillos pasos a seguir son los siguientes:

  • El suelo debe estar perfectamente desbrozado porque el mantillo no es un herbicida, sino que impide el crecimiento de las malas hierbas.
  • Extiende el acolchado en una capa gruesa de unos 7 cm. Ten cuidado de no cubrir el cuello (el punto de separación entre el tallo y las raíces de una planta) de las plantas. Recuerda que el mantillo orgánico se convierte en humus; añade unos centímetros regularmente.
  • Puedes empezar por acolchar las plantas jóvenes, con 2 a 3 cm de material y luego completar hasta llegar a los 7 cm, cuando la misma haya alcanzado su completo desarrollo. Este método te permite beneficiarte de las ventajas del acolchado lo antes posible.
  • No se debe cubrir con el mantillo en las áreas donde soplan vientos fuertes.
  • No cubras con mantillo el suelo congelado, ya que esto prolonga el período de calentamiento.
  • Recuerda regar antes y después del acolchado.
  • Si un mantillo es más adecuado para las condiciones de tu jardín, pero no lo encuentras estético, puedes cubrirlo con una capa de acolchado visualmente más atractivo.

Acolchado durante todo el año

Para evitar que se pudran las plantas sensibles, utiliza materiales ligeros y bien aireados (paja o helechos). Además, de acuerdo a la estación:

  • Primavera. Retira el mantillo, el suelo se calienta y esto evita la proliferación de parásitos.
  • Verano. Cuando haga calor, extiende el mantillo sobre la tierra húmeda. Recuerda rastrillar en períodos de sequía prolongada, para que la lluvia penetre en el suelo.
  • Otoño. Cubre la tierra después de hacerla más suelta. Tendrá una excelente textura y una mayor fertilidad en la primavera.

El acolchado otoñal también tiene la ventaja de proteger del frío a las plantas herbáceas; aquellas que tienen textura de césped. Utiliza tu trituradora de jardín para producir virutas de madera y otros materiales para tu mantillo o para tu compost, a partir de los desechos de la poda.

Esteban Ramirez

Esteban Ramirez
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